Espinas

Existen trabajos que requieren de una estética distintiva y especial, sobre todo cuando hablamos de productos tan finos como los muebles de estilo. Para ellos han sido pensadas las espinas, que cuentan con dos versiones: las invisibles, con apenas 0,6 mm de diámetro, y aquellas con cabeza perdida pero mayor grosor, de 1 x 1,25 mm. Capaces de cubrir un rango que va desde los 12 a los 30 mm, están destinadas fijar superficies donde no es posible dejar a la vista la cabeza de un clavo ni la corona de una grampa.